sábado, 27 de junho de 2009

nosotros.

Ayer estuviste conmigo. Como el dedo en las cuerdas del sitar yo sentía a tu mano y a tus dedos tocándome el pelo.
Ayer estuviste conmigo. Entre cada nota que sonava, sentía tu respiración en mi cuello. Eras tú.
Ayer, mientras soñaba con tu llegada te sentí tan cerca que ya no sentía que habias estado lejos. Tu presencia en mi es constante como la música en el mundo. Te oigo, te escucho con atención, te siento en mi piel.
Ya no sé ser ni estar sin ti. Y por ello sé que, aunque hayas estado lejos, hemos estado juntos todo el tiempo.
Te quiero como al aire.